La senadora Yeidckol Polevnsky Gurwitz hizo un llamado a ampliar los servicios financieros a todos los municipios del país, incorporar la educación económica en los programas educativos obligatorios y garantizar la inclusión financiera de todas las personas, a fin de mejorar su calidad de vida.
Explicó que se trata de garantizar que las personas y las empresas tengan acceso a productos y servicios financieros asequibles, que les permitan generar oportunidades y contribuir a reducir la pobreza.
Durante el encuentro, sostuvo que México tiene “soberanos” rezagos en la materia, por lo que ampliarla de forma responsable permitiría contar con una de las palancas más importantes para el desarrollo económico.
La presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores Asia-Pacífico afirmó que este encuentro tiene como objetivo abordar la educación financiera, la capacitación y la preparación en estos temas.
Añadió que los países que más han avanzado en este modelo cambiaron tres elementos: un Estado con planes y metas específicas a largo plazo, el desarrollo de tecnologías digitales para llegar a donde no hay bancos y una regulación que abrió espacio a la innovación, sin descuidar a los usuarios.
Andrés de la Parra Escandón, presidente de la Asociación Mexicana de Entidades Financieras (AMFE), mencionó que, si bien se ha avanzado en la apertura de cuentas bancarias, la alfabetización financiera “sigue siendo un reto importante”, pues desde 2018 no ha mostrado cambios significativos.
Refirió que también ha habido avances en el acceso a los servicios bancarios, pero no en la comprensión financiera, pues no se trata solo de calcular la tasa de interés, sino de entender el compromiso que implica el pago de un crédito. Subrayó que éste no representa un ingreso adicional, sino una herramienta para generar riqueza, crear empleos e incrementar el patrimonio.
De ahí que, dijo, la inclusión financiera no se mida exclusivamente por las cuentas abiertas o los créditos otorgados, sino por el cambio en la vida de las personas: un comerciante que obtiene capital de trabajo, la familia que adquiere un bien o una empresa que arrienda un equipo para producir.
Liliana Herrera Martin, directora general de la empresa de préstamos digitales Tala, indicó que la inclusión y la educación financiera son objetivos primordiales en el diseño de sus productos y estrategias, pues gracias a la tecnología han logrado acercar sus servicios a millones de personas que han sido ignoradas por los productos bancarios tradicionales.
Abogó por la idea de que el acceso a los servicios financieros no debe ser un pesar, sino que debe contribuir a una buena salud económica de manera segura, transparente y sencilla. Por ello, señaló que la verdadera inclusión no consiste únicamente en tener una cuenta, sino en contar con diversas alternativas financieras que proporcionen bienestar y no generen preocupaciones.

